






Las buenas obras se logran con conocimiento, dedicación y compromiso.-
EL DOGO ARGENTINO EN EL ÁMBITO FAMILIAR.-
“Una receta para deleitarse”.
INGREDIENTES:
Travesuras (de cachorrín)
Juego
Demanda de mimos
Apego
Lealtad
Calma
Quietud
Vigilancia
Paciencia
Obediencia (de adulto)
EL PASO A PASO:
Debe elaborarlo un buen criador, obteniendo los ingredientes de muy buena materia prima (mamá y papá).
De este modo cada ingrediente estará presente en su justa medida sin alterar la receta.
Las cantidades que lleva son sin exagerar las que se detallan, (en cucharadas de
Travesuras: 5 cucharadas. O sea, las normales a todo cachorro sano en crecimiento. Curioso, investigador, activo sin ser incordioso.
Juegos: 8 cucharadas. Le agradan los de persecución y forcejeo. No es hiperquinético. Al cabo de un tiempo de correteo necesita descanso. Adora compartirlos con su dueño y los niños. Al principio algo brusco pero enseñándole controla perfectamente su fuerza.
Demanda de mimos: 10 cucharadas, todo lo dulce que le salga este pastel ¡!!!!
Apego: 10 cucharadas. Necesita estar siempre integrado a la familia. Ama esa condición.
Lealtad: 10 cucharadas. Como dice el paisano….”No existe un “feo” para su dueño”. Es más si se pasa de cucharadas, festéjelo.
Calma: Muy pocas cucharaditas ; solo reacciona si hace falta.
Quietud: 9 cucharadas. Es el compañero de película. La imagen del can descansando a los pies del amo mientras este lee.
Vigilancia: 8 cucharadas. Aunque no es un perro de guardia, está siempre atento a lo que sucede en su entorno.
Paciencia: 9 cucharadas. Infinita con los suyos!!!!!. Si los congéneres con los que convive no son conflictivos es tolerante y compañero.
Obediencia: 9 cucharadas. Si se lo hornea a edad temprana, acata muy bien las órdenes.
PARA ACOMPAÑAR:
Este “postrecito” va muy bien con:
Responsabilidad: 10 cucharadas. Es un muy mal tilde el de “razas peligrosas”, hay más bien dueños ausentes.
Paciencia: 5 cucharadas. Las normales para acompañar a todo ser que crece, se desarrolla y vive cerca nuestro.
Amor, dedicación y cuidado:
10 cucharadas. Si se pasa….mejor!!!!
Indiferencia y brusquedad: No, por favor ¡!!! Ni una pizca de cucharada ¡!!! Lo echaría todo a perder ¡!!
Por último…..Solo para entendidos.-




Pido disculpas porque la foto sale un poco movida, pero pude fotografiar a Chicho solo cuando lo interrumpí, ya que no paraba de darme besos y otras demostraciones de cariño unos meses despues del tratamiento homeopatico.
Chicho es un perro mestizo, de contextura bastante similar a la de un Gran Danes, de unos 4 años. Su dueña me llama porque presentaba dolor en el miembro anterior derecho, con una claudicación que no le permitía apoyar este miembro, debido a una ruptura de tendones de la articulación del carpo. El cirujano opina que por el tipo de lesión no se garantiza una buena resolución quirurjica.
Me cuenta la dueña que primero empezó a no apoyar el miembro y su veterinario de cabecera le inyectó un medicamento que seguramente era un corticoide o un aine(antiinflamatorio no esteroide), con lo que anduvo bien un tiempo. El tiempo de evolución de esta afección de Chicho era de un año, pero cuando me llamaron( en septiembre de 2010) esta había recrudecido.Me cuenta la dueña que se queja cuando se levanta, cuando se acuesta, cuando camina, no puede apoyar de ese lado.
Debo aclarar que yo atiendo a casi todos los animales que conviven con Chicho, por ende ya lo conocía. Siempre que iba a ver a alguno de "sus hermanitos" me pedía cariño y me recibía muy bien, parecía un perro feliz, el pelo le brillaba además. Pero esta vez cuando la dueña me llamó por Chicho, me sorprendió encontrarlo tan triste, lleno de garrapatas y además escucharlo quejarse del dolor. La consulta la realicé a las 17 hrs, pero la dueña me dijo que era peor de noche. Además me comenta que la rutina de su casa había cambiado, que ella antes vivía sola y ahora vive con una persona, a la cual no le gustan mucho los animales y ellos que antes dormían con ella cuando vivía sola, ahora duermen fuera de la habitación pero dentro de la casa. Chicho a esta persona obviamente no la quería, le gruñía.
La dueña me dice que Chicho es un perro al que le encanta correr, es alegre como dije anteriormente, pero tiene otra característica más le encanta la música, baila con ella. Además tiene una pequeña opacidad en la córnea derecha. Llevarlo a la veterinaria para que le saquen una radiografia en su miembro afectado fue difícil porque no se queda quieto en el auto y menos le gusta subir al mismo. No le puedo poner un pulover.
Me voy al repertorio para buscarle su medicamento homeopático y tomo los siguientes síntomas:
1.- Mente, música mejora.
2.-Mente, trastorno por mortificación.
3.-Generalidades, acalorarse, abrigos agrava.
Me da un sólo medicamento:Aurum, que si bien es un medicamento más bien friolento, porque Chicho no se dejaba poner puloveres,pero en el repertorio estaba en este ultimo síntoma, le doy Aurum en método plus y en una mediana potencia.
A la semana Chicho estaba mucho mejor, sale a correr, la opacidad del ojo se había ido y las garrapatas también. De ánimo estaba mucho mejor, seguimos con la misma prescripción. A la persona que vivía con la dueña, le seguía gruñendo. Al mes de la prescripción la mejoría era notoria, hasta intentaba bailar con la música. Había además mejorado la convivencia con la persona con la que vivía la dueña.
Igual tengo que hacer un comentario, cuando tengo este medicamento como posibilidad para Chicho, al leerlo, me llama la atención lo que dice Paschero de Aurum:
"Llora porque cree que ha perdido el afecto de sus amigos y familiares, se hace melancólico".
Recordemos que había sido desplazado del lugar donde dormía, que era un perro alegre, pero cuando lo fui a ver estaba muy triste y sus dolores eran más a la noche, indicado para un medicamento como Aurum.
Algo que no había comentado es que cuando voy a ver a Chicho por primera vez, su miembro afectado no estaba vendado y le pregunto a la dueña ¿Por que? Me comenta que es imposible ponerle un bozal para vendarlo, que el veterinario que lo atendía, lo había intentado pero no pudo, asi que decido intentarlo yo, porque conmigo siempre fue afectuoso y creí que me iba a permitir la maniobra. Bueno me equivoqué, se puso iracible, fue imposible vendarle el miembro y muy difícil lograr acariciarlo por un rato. Paschero dice:
"Bruscas explosiones de cólera y de crisis de rabia ante la menor ofensa o contradicción".
Bueno, Chicho no queria ser vendado.
Con este mes son 6 que Chicho no se queja más de dolor, yo me llevo el agradecimiento de un pacientito que vale oro.


